Esa invisible frontera
que hay en la línea infinita.
Ese algo,
intangible,
que está alejado y tan cerca.
Esa nota que vibra,
ciega,
por los caminos sin puertas.
Pascual Herrera
Tal es la capacidad de manipular, alterar e incrustar en las grietas el frenesí que nos lleva a lo estoico, a lo epicúreo, a crecer sin lím...
Un objetivo irrenunciable es mantenerme alerta ante aquellos que creen que tenemos una misión en la vida. (Pascual Herrera)
Esa invisible frontera
que hay en la línea infinita.
Ese algo,
intangible,
que está alejado y tan cerca.
Esa nota que vibra,
ciega,
por los caminos sin puertas.
Pascual Herrera
La figura se agranda.
El detalle se une a la materia del mundo.
La comunidad conquistada
hace el trabajo suplementario.
Las mismas formas. Al mismo tiempo.
Vínculo entre confección y exterminio.
El sujeto. El objeto. Lo estético.
El ideal es un producto de la metamorfosis.
Pascual Herrera
Aquella tormenta eterna cesó,
todo quedó en silencio,
en una calma recíproca,
igual de atronadora, inmunda y laxa,
que una nube transfinita;
despiadada e indefensa,
recurrente como un antepasado
sin función y sin argumento definido,
como un denominador
sin principio establecido
ante el embate que derrite
todos lo sólidos del aire.
Pascual Herrera
Cualquiera de las estructuras
elevadas en el marco
de los valores y desplazamientos.
Cualquiera de las ideas
incrustadas en el marco
de la sinapsis y el impulso.
Cualquiera de las formas
dibujadas en el marco
de lo descriptivo y abstracto.
Pascual Herrera
La respuesta es empezar en el azar abolido,
en el silencio abolido
bajo la noche abolida,
describiendo un sendero en todas las direcciones,
transportando la brasa incandescente
con la ceniza confusa y abandonada al aire.
Un punto de anclaje.
Pascual Herrera
Esta introducción permanece vacía,
esperando un análisis inacabado,
donde la luz va dirigida
difusa y formada hacia el fraude,
entre síntomas y patologías
de una trayectoria retrógrada.
Esta iluminación permanecerá en la sombra,
orbitada por deidades menores del agua,
donde el engaño se diluye
en el lugar construido junto al vacío
de los diversos modos de producción,
a la espera de un análisis inacabado.
Pascual Herrera
Es fácil pensar que la generación perdida
guarda el secreto que alinea el jardín
de la trémula hoja perenne,
la del perdón y el fuego
que perpetúa la sombra que fluctúa
oculta en el plasma del horizonte de sucesos,
en la sala vacía sin voces coherentes
que apenas subsisten
entre la indecisión del tiempo perdido
y esas mañanas de luz e infancia,
donde alguien pronunció
un nombre, familiar y temido,
con la sombra del censo irredimible de la muerte;
incertidumbre de otros.
Pascual Herrera
Atrapa la sed del agua,
la sangre y el hambre.
Descuida la necesidad impuesta;
sed de enlace.
Luz en flujos ondulantes
sedienta de desierto.
Bandadas de gotas que sobrevuelan
los huesos de espuma;
sed de estructura.
Sed de cuchillos al viento,
sed de voz,
sed de destrucción innecesaria,
sed de tierra en primavera,
sed de otoño en la tierra
que descansa dolida
en ausencia de testigos;
sed de silencio.
Pascual herrera
Te oigo y te veo
en la urgencia de la noche perpetua,
como quien caza estrellas
resbalando por la tarde y el pasado.
Te oigo y te veo
en el olor cansado que queda del verano
y el viento que te mira
asumiendo palabras y otoño.
Pascual Herrera
Fue cuando la luz y la oscuridad
se derramaron en tarros de cristal,
el universo dudaba entre olvidar o recordar,
el invierno se deslizó por la escena
e hizo,
de ese instante,
el centro de una nada que edifica y construye.
Pascual Herrera
Con el tenue hilo musical
se ensartan cabezas
y se retira del monólogo
cualquier vocablo
que incite
a pensar.
¡El café está caliente,
los clavos se oxidan
en un barco que no se hunde
y la sal huele a eternidad!
Retraído en la inopia,
primavera de un telón negro
que se abre en silencio,
desnudando la escena
y alumbrando el esperpento.
Quisiera que ahora,
cuando hoy apenas es un momento,
los focos se olviden de nosotros
y quedarnos escondidos,
hacer de ese instante
el centro de una nada
que edifica y construye.
Derramando los tarros de luz y oscuridad,
el aire y el cristal rompieron a llorar
en un acto de exceso teatral.
Pascual Herrera
Lucharon y lucharon, hasta fracasar,
y luego,
donde la vida y el todo
fueron capaces de congeniar,
la dulce brisa de la muerte
no dudó en quererlos atrapar.
¡Cambia el universo
y apenas tu mirada me hace olvidar,
el Sol se oculta en el océano
y la sal me huele a eternidad!
Ya era de noche cuando te vi actuar,
primavera, verano, otoño...
el aplauso ensordecedor de siempre,
los latidos del corazón,
y ese sonido encantador.
Cuando te imagino,
no sé si ríes o lloras,
no sé si vas o vienes,
sólo sé que no existes,
y que como el sueño de un niño,
eres el centro de una nada
que edifica y construye.
Derramando los tarros de luz y oscuridad,
el aire y el cristal rompieron a llorar
en un acto de exceso teatral.
Pascual Herrera
Pascual herrera
Otra vez el mundo, simple, gravitando
alrededor de tu mirada,
sin temor a la muerte
persistente ante las evidencias
intactas, invasoras; ímpetu final
donde el amor es una Rosa,
murmullo con espinas
desnudas de evidencias eternas.
Todos los deseos se suman sin cesar,
se infunden el ánimo vital
que arrastra la fragancia
de nuestros latidos inestables
con dulces realidades pasajeras,
horizontes llenos de placer
compartido, víctima
del fuego invencible de tus ojos.
Pascual Herrera
Luego están esas noches,
donde mirar estrellas y astros vagabundos,
nos hace marcar el ritmo
de un largo viaje casi instantáneo.
¿Qué importancia tiene adoptar un punto de vista,
una postura a la altura de la conciencia
y que forme parte indispensable de valores y objetivos?
Parece que en realidad,
las reglas y la coacción
son parte del juego, cuya finalidad
es el engaño y el control.
Pasos infinitos con ecos de exuberancia
que, de vez en cuando,
se extinguen dejando un vacío sin memoria.
Pascual herrera
"Cantaban el beso furtivo de un marino forastero, las bellezas de ensueño de la ciudad andaluza, la violencia de los amoríos fronterizos, el retorno al puerto de origen, tras veinte años de exilio pasados como un parpadeo de luces." (Santiago Auserón: El ritmo perdido)
"Odia el ángulo recto y el capitalismo. Contra el capitalismo no es mucho lo que se puede hacer; pero contra el ángulo recto, opresor del espacio, triunfa su arquitectura libre y sensual y leve como las nubes" (Eduardo Galeano: Memoria del fuego/El siglo del viento)
"Llegado a este punto Kublai Kan lo interrumpía o imaginaba que lo interrumpía, o Marco Polo imaginaba que lo interrumpía con una pregunta como: -¿Avanzas con la cabeza siempre vuelta hacia atrás? -o bien: -¿Lo que ves está siempre a tus espaldas? -o mejor: -¿Tu viaje se desarrolla sólo en el pasado?" (Italo Calvino: Las ciudades invisibles)
"Después de haber visto una pequeña parte de la vida, y de morir rápidamente, los hombres se elevan y desaparecen como el humo, convencidos sólo de lo que cada uno ha conocido... ¿Quién puede decir que ha encontrado el todo?" (Empédocles)
"Toda actividad humana aparecerá inescrutable si se reduce a un rompecabezas con fragmentos demasiado pequeños para estar relacionados con el cuadro histórico global." (Marvin Harris: Vacas, cedros, guerras y brujas)