Las infinitas huellas miden el tiempo desdibujadas,
como la luz de las estrellas que remontan,
solitarias y ciegas,
el vacío entre lo inmediato y lo imprescindible.
Pascual Herrera
« Al Éxtasis de Santa Teresa de Gian Lorenzo Bernini » Te muestras con cara de sufrimiento,...
Un objetivo irrenunciable es mantenerme alerta ante aquellos que creen que tenemos una misión en la vida. (Pascual Herrera)
Las infinitas huellas miden el tiempo desdibujadas,
como la luz de las estrellas que remontan,
solitarias y ciegas,
el vacío entre lo inmediato y lo imprescindible.
Pascual Herrera
Nadie vio la dilatada sombra de un arco del triunfo
que se niega así mismo,
el horizonte desangrado, pasto y erial del ruido cansado.
Apenas quedarán las paredes enterradas, sin sombra,
a expensas de una eternidad inexistente y una inmortalidad deplorable,
lúgubre e insustancial, como un instante desafortunado,
como el jardín inalcanzable de un discurso inyectado en sangre.
Nadie vio la noche que contradice presentimientos temblorosos
que se niega así mismo,
el amanecer desmantelado, pasto y erial de la cobardía y la doctrina.
Pascual Herrea
Tratar de darle nombre a la forma, aquella forma,
aquel juego de luces que aparece y desaparece,
que confunde los colores y los hace fluir, desesperados,
en busca de un cauce, de un abanico de posibilidades
que entrelace naciente y desembocadura,
oscuridad abisal y naufragio en la orilla,
que, en un batir de nubes mutiladas,
trate de darle nombre a la forma, aquella forma,
aquel día con todos los colores buscando un cauce,
un juego entre la luz y la sombra,
una presencia que ocupe el espacio de otra,
un rescate que despeje el camino de los derrotados
que atraviesan el océano inaccesible.
Pascual Herrera
Se persigue la vida de los objetos,
se anegan los sentidos
y se aplasta el contenido
de los sujetos en caída constante.
Se eterniza la tristeza y el cansancio,
la elocuencia del abandono,
las biografías estériles
y las afirmaciones monocromáticas.
Se encierra la lógica y la forma,
se ensalza el mínimo común
y se ignoran los polinomios
de los sujetos en nichos precarios.
Pascual Herrera
Las palabras no se reducen a su origen, emiten,
se descomponen en su positivo y su negativo,
como la fruta que cambia de sabor según madura,
como una rebelión que derriba muros y se expande,
como el gemido en la noche de un mar lleno de otoño.
Las palabras se reinventan, ascienden despiertas,
borran fronteras entre la piel y el abismo,
cierran las dudas y abren las flores,
más allá de las nubes y la tristeza.
Pascual Herrera
Las palabras permanecen confinadas, indefinidas,
se resisten a la repulsión de las fuerzas resultantes,
como elementos opuestos que se atraen a gritos,
como elementos opuestos que forman la materia,
como elementos opuestos, casi fundamentales.
Las palabras se unen para dar origen a los idus,
a lugares distintos, insospechados, casi inseparables;
hogar del miedo y la esperanza,
más allá de las nubes y la tristeza.
Pascual Herrera
La palabra es desconcertante, en todos los sentidos,
es instantánea, como una tormenta de tristeza,
como los labios en contacto con la lluvia,
como el espacio que no quieren estar vacío,
como la pobreza que se abraza a la primavera.
La palabra traspasa su carencia buscando significado,
buscando el enlace sonoro entre los pueblos
y dando forma a la materia,
más allá de las nubes y la tristeza.
Pascual Herrera
Las palabras se atraen en un solo sentido,
se abrazan como olas incansables,
como elementos que caen en silencio,
como elementos que se elevan en silencio,
como elementos que permanecen en silencio.
Las palabras muestran su destino más allá de las voces,
más allá de las murallas infranqueables
y las mañanas impredecibles,
más allá de las nubes y la tristeza.
Pascual Herrera
Son los límites,
porque no son símbolos,
pero se imponen.
Pascual Herrera
Allí quedaron quietas, opuestas,
las coordenadas con miradas paralelas,
transcribiendo el canto
a partir de fragmentos textuales,
con pasos que no reducen el espacio
a patrones elaborados y sometidos,
esperando por la melodía no compacta
que quiere transcribir el tiempo
y se refugia en la singularidad
que espera el futuro. Estática.
Pascual Herrera
Esa invisible frontera
que hay en la línea infinita.
Ese algo,
intangible,
que está alejado y tan cerca.
Esa nota que vibra,
ciega,
por los caminos sin puertas.
Pascual Herrera
«A Esteban Pérez Bolivar»
Ese futuro contenido,
este presente en movimiento.
Energía almacenada,
energía liberada;
Potencial inexorable
de una cinética implacable.
Pascual Herrera
Entre lo psicológico y lo geográfico,
la lenta caída de la tarde,
el tremor sostenido
y la sombra impensable,
están los puntos de partida
que articulan
latitudes y longitudes.
Pascual Herrera
El acto de hablar,
acción de escritura,
un redoble,
un mandoble de tambores.
Sacar la luz
al piano del razonamiento,
al murmullo de la radio de fondo,
a una nota,
una palabra,
a los marcos de los cuadros
sin lienzo,
a los lienzos
en un tubo de cartón,
a la mirada ciega,
al discurso mudo.
El acto de tocar,
una acción de percepción.
Pulsar los dedos,
frotar las cuerdas con el arco.
Pascual Herrera
En el conjunto de las contradicciones,
la espesura y la necesidad de abarcar con la mirada
toda esa claridad que se dispersa
entre conclusiones, argumentos y premisas,
deja fluir las acusaciones de unos,
las necesidades de otros
y esa determinada función,
que se sumerge en el vago de mundo de las afirmaciones
emuladoras de humildad y la alegría,
con un ligero hedor matizado de ambigüedad.
Mastican el pasado, lo vomitan sobre la muchedumbre
de corales blancos, sobre los nadie invariables,
sobre las derrotas que absorben la noción consciente
de las relaciones, y hacen de la pobreza
el elemento que completa y deshace
toda consecuencia lógica
de la necesidad de abarcar, con la mirada,
el conjunto de contradicciones que representa la espesura.
Pascual Herrera
La figura se agranda.
El detalle se une a la materia del mundo.
La comunidad conquistada
hace el trabajo suplementario.
Las mismas formas. Al mismo tiempo.
Vínculo entre confección y exterminio.
El sujeto. El objeto. Lo estético.
El ideal es un producto de la metamorfosis.
Pascual Herrera
Aquella tormenta eterna cesó,
todo quedó en silencio,
en una calma recíproca,
igual de atronadora, inmunda y laxa,
que una nube transfinita;
despiadada e indefensa,
recurrente como un antepasado
sin función y sin argumento definido,
como un denominador
sin principio establecido
ante el embate que derrite
todos lo sólidos del aire.
Pascual Herrera
"Cantaban el beso furtivo de un marino forastero, las bellezas de ensueño de la ciudad andaluza, la violencia de los amoríos fronterizos, el retorno al puerto de origen, tras veinte años de exilio pasados como un parpadeo de luces." (Santiago Auserón: El ritmo perdido)
"Odia el ángulo recto y el capitalismo. Contra el capitalismo no es mucho lo que se puede hacer; pero contra el ángulo recto, opresor del espacio, triunfa su arquitectura libre y sensual y leve como las nubes" (Eduardo Galeano: Memoria del fuego/El siglo del viento)
"Llegado a este punto Kublai Kan lo interrumpía o imaginaba que lo interrumpía, o Marco Polo imaginaba que lo interrumpía con una pregunta como: -¿Avanzas con la cabeza siempre vuelta hacia atrás? -o bien: -¿Lo que ves está siempre a tus espaldas? -o mejor: -¿Tu viaje se desarrolla sólo en el pasado?" (Italo Calvino: Las ciudades invisibles)
"Después de haber visto una pequeña parte de la vida, y de morir rápidamente, los hombres se elevan y desaparecen como el humo, convencidos sólo de lo que cada uno ha conocido... ¿Quién puede decir que ha encontrado el todo?" (Empédocles)
"Toda actividad humana aparecerá inescrutable si se reduce a un rompecabezas con fragmentos demasiado pequeños para estar relacionados con el cuadro histórico global." (Marvin Harris: Vacas, cedros, guerras y brujas)