domingo, 27 de diciembre de 2009

Un golpe de mar

La mañana era fría y el pueblo aún dormía
cuando la marea esperaba que su presa
se hiciera a la mar.

El barco era pequeño, sus hombres muy
robustos y sin miedo.

Pasaron los días y no se supo nada,
hasta que un día, encontraron, muy lejos,
en otra isla, restos de una barca allí desconocida.

sonó la alarma en el pueblo.
-¿Serán ellos?

No hubo cuerpos,
sólo una ola roja que golpeó la orilla.

Y hubo más mañanas frías,
más barcos a la deriva,
y ningún cuerpo,
sólo una ola roja que golpeaba la orilla.

Pascual Herrera
"Animales curvos, versos de amor y plegaria 1995"

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