domingo, 15 de noviembre de 2009

Un simple poema de amor

He soñado muchas veces
con las últimas hojas del otoño;
caen silenciosas, anónimas,
como humildes siervas de la vida.

He soñado muchas veces
con la suave brisa de la primavera
y me parece imposible que yo te conociera.

He caminado muchas veces
por las calles del olvido y la memoria,
y me he perdido en mis propios pasos
y he recuperado el sentido sin darme cuenta.

Y aún recuerdo el abrazo
que devolvió la luz al día,
que llenó de colores los bosque de hojas marchitas
que aún me hacen sentir la mirada que ilumina
la tristeza.

Pasos perdidos sin ningún sentido,
sueños apagados al tocar el suelo,
abrazos inundados por el suave aliento del viento
y miles de palabras de vida en cada carta.

He soñado que cierro los ojos y te toco,
pero tengo que volver a abrirlos...

¿Puede este cuerpo vivir de ilusiones,
de sueños coartados por el espacio y el tiempo?

Y es que la línea del horizonte
tiene una mancha monótona e infinita,
donde se pierde la mirada
de solitarios que buscan y buscan y...

Pascual Herrera

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me has hecho llorar. Xq no ser más valientes, me pregunto. Dice Saramago que el que tine muchas dudas es que ha vivido mucho y yo solo tengo una certeza. Mónica

Anónimo dijo...

Simplemente, me encanta. Paz

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