sábado, 14 de noviembre de 2009

Cerbero

Cancerbero ladra con el silencio de un gruñido ensordecedor,
vaga de un lado a otro dentro del círculo vicioso de su propio
destino.

Cancerbero protege la entrada del lugar de no salida,
protege los pasos de su propio mito
y ahuyenta a los espíritus manipuladores.

Cancerbero tiene, a veces, el hambre de tres cabezas.

Tiene hambre de Tifón y de Equidna por una infancia
no recibida,
tiene hambre Orfeo y Eurídice por la envidia de la lira
de la vida,
tiene hambre de Heracles por la libertad perdida.

Cancerbero ladró una vez en un sueño,
y despertó descubriendo
que protegía a las almas infelices del verdadero infierno.

Pascual Herrera

1 comentario:

Anónimo dijo...

Precioso Pascuasl,tienes una gran sensibilidad.Enhorabuena,tienes una bitácora para disfrutar y así lo hare,gracias.Marta Poe.

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