viernes, 23 de noviembre de 2012

Por eso la alegría

Con estupor, atolondrado,
dando vueltas y vueltas a los numerosos días
     de un reloj terrenal
que corre por los sueños, los desiertos
   y las palabras que se apagan
fijadas en las puertas casi cerradas
          (o un poco abiertas)
que se despiden del tiempo
       como cualquier simple anécdota.

Pascual Herrera

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es todo un deleite poder leer tus poemas de vida y muerte.

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