sábado, 10 de noviembre de 2012

El rastro inconfundible de nosotros

                                                                        Voor Inge

Sediento y hambriento de lo que formamos.

La referencia material de lo ilimitadamente eterno.

Sentir vida con tus ojos, con tus manos,
el espacio infinito donde encontrarnos.

La sublime sensación de dos partículas
que se abrazan;
el latido,
el sueño,
el momento exacto,
los besos inundados por el viento.

Sed de tus labios, hambre de tu cuerpo,
dueño de la claridad y la sombra.

Y así, una detrás de otra,
las noches,
las estaciones,
el rastro inconfundible de nosotros.


Pascual Herrera

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sin palabras "el tiempo pasa y nos vamos haciendo viejos"

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