martes, 7 de septiembre de 2010

Bocas

Era más bien alabanza propia,
un ligero cosquilleo
de parte a parte del cuerpo,
algo parecido a soñar,
como cuando dos bocas
asumen su eternidad,
que no es más que un instante
hasta que se vuelven a encontrar.

Pascual Herrera

1 comentario:

Luicci dijo...

Es preciosa Jesús, realmente bonita… me quedo con “como cuando dos bocas
asumen su eternidad…”

un saludo

Publicar un comentario