domingo, 28 de febrero de 2010

Pedro García Cabrera

De los pocos objetos de valor rescatados,
una escoba de barrer tristezas en la casa
del poeta fue encontrada.

Las cuatro paredes del hogar son cuatro puntos
cardinales, continuamente bañados de mar
a un instante de ser sal.

El verso, por su libertad formal satisfecho,
en su silencio llora la mordaza crónica
que enmudece a las islas.

Silbidos desde cada rincón de Vallehermoso
retumban en los barrancos, haciendo la orilla
de tierra liberada.

Pascual Herrera

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