viernes, 11 de enero de 2013

El regreso de Odiseo

La frontera inalcanzable se desvaneció como un espejismo,
Troya fue tomada con las flechas de Heracles
e Itaca esperó una década errante.

Cuando despertó, todo su mundo había cambiado,
muchos no comprendieron, otros no hicieron caso y,
mientras, la verdad fue escondida en formas imperfectas
junto a la tenue bruma que difumina un firmamento que tirita;
como si estuviera vivo junto al agua inmóvil.

Pascual Herrera

1 comentario:

Xosé Ramón Cortés dijo...

Los regresos son siempre más agradables cuando una Penélope nos aguarda al final del camino.

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