domingo, 27 de noviembre de 2011

Paradoja de dos

Decimos sin complejo que queremos lo mismo,
pero de otra manera,
diferente,
donde apenas importe decir adiós.

Decimos sin complejo que tenemos la solución,
que es un juego,
una prueba lúdica
que sólo requiere nuestra participación.

Decimos sin complejo que son casas que maravillan
porque propone lo absurdo,
lo asombroso,
lo que más teme cada latido del corazón.

Pascual Herrera

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tal cual. Saber lo que quieres hacer y lo que debes. La duda de poder decir adiós o...que resulte lo que más temes. Yo tb. Lo que tengo claro es que lo perdido no se puede volver a ganar y asumo las consecuencias a pesar de lo que haya costado. Mónica más o menos. Late fuerte.

Publicar un comentario