lunes, 7 de febrero de 2011

Mención III

El séquito de almas en pena
era conducido al matadero
con la tranquilidad que el viento mueve las hojas,
despacio,
sin dar respuesta
al interrogante de lo aparente,
acercando el silencio
al jardín de las estatuas sin origen,
sin valores,
sin normas ni códigos de conducta apropiados.

Claro está:

En la casa de los secretos
donde se guarda la voluntad del cuerpo objeto,
se cuestiona la búsqueda de la verdad,
todas y cada una de las estructuras profundas
que explican,
imitando al miedo,
el impulso que siempre guardará
en el espacio y el tiempo
lo que sentí después.


Pascual Herrera

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy profundo,me gusta.Marta Poe.

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